¿Qué hace un buró de crédito?
Por Alexis Carrera Reyes - CONSULTOR Y ANALISTACuando una persona pide prestado dinero a otra, el futuro acreedor trata de asegurarse de que recuperará su dinero. Si el futuro deudor es una persona que tiene reputación sobre sus pagos, entonces se puede decidir fácilmente si prestar o no; pero si no es así, quien presta el dinero tratará de buscar información acerca de qué tan buen pagador es el solicitante.
En el ámbito de personas, se puede averiguar con los conocidos y amigos de quien pide el dinero, pero seguramente no se llegará hasta averiguar si esta persona le debe plata al tendero o al vendedor de periódicos.
De hecho, cuanta menos información se recolecte del futuro deudor, mayor es el riesgo de que a uno lo dejen de por vida con una deuda por cobrar.
Por otra parte, si uno sabe que alguien, aunque no tenga reputación de mala paga, le está debiendo "una vela a cada santo", seguramente no le prestará plata, porque la capacidad de pago de las personas tiene un límite, y tener muchas deudas puede querer decir que podrían no llegar a saldarse todas.
Cuando se trata de los bancos, en muy raras ocasiones estos tienen más información de su cliente que la que hayan recolectado en el tiempo que se han relacionado como entidad y cliente; por ello, para saber si el cliente es buen o mal pagador, se consulta la Central de Riesgos, que es una base de datos administrada por la Superintendencia de Bancos (SBS) en la cual todas las entidades que ella vigila reportan el estado de pagos a los créditos que se han otorgado. Así, si antes de dar un crédito, se mira en la Central de Riesgos, se puede saber si el cliente es buen o mal pagador en el Sistema Financiero.
La limitación de la Central de Riesgos es que la SBS solo recibe información de sus vigilados, y si alguien no ha pagado el teléfono, las cuotas en un almacén de electrodomésticos, o las del carro, por ejemplo, entonces el banco no tiene forma de darse cuenta. Al no tener esa información, el riesgo al que somete el banco los recursos de los depositantes (nosotros) es mayor que si la tuviese.
Por este motivo, la SBS permitió la creación de los Burós de Crédito, siguiendo así las mejores prácticas que se aplican en países con sistemas financieros desarrollados. Estas instituciones recolectan, en bases de datos, mucha de la información de crédito que no posee la Central de Riesgo (como la descrita anteriormente), y permiten, a cambio de un pago, consultar en sus bases de datos el comportamiento de pagos de una persona e incluso el total de cuotas que ella paga. Se evita así que un mal pagador obtenga crédito o que un buen pagador se sobre endeude. De esta manera, pueden contribuir efectivamente a la protección de los recursos del público contra su pérdida al ser mal prestados, mejorando así el desempeño del sistema financiero y su viabilidad en el tiempo.
IMPORTANCIA DE LOS BURÓS DE CREDITO
Fuente: web del Consejo Nacional de Competitividad
Definición
Un "buró de Información crediticia" es una agencia privada que busca, almacena y entrega información sobre las deudas de los ciudadanos con bancos, financieras, cooperativas y establecimientos comerciales. La entrega de esta información se hace a pedido de quienes van a conceder un crédito. Un buró de crédito no recoge información sobre los depósitos de los ciudadanos en el sistema financiero nacional.
A diferencia de la Central de Riesgos, los burós son entidades privadas y abarcan la todo el sistema y no solo a las entidades oficialmente reguladas por la Superintendencia de Bancos y Seguros.
Beneficios
- Los burós de crédito dan seguridad a quienes ahorran en el sistema financiero nacional. Cuando se conoce cuánto debe un ciudadano al sistema financiero, se puede evitar el riesgo de prestarle más si está endeudado más allá de su capacidad real de pago. Una acumulación de deudores sin capacidad de pago puede provocar el colapso del sistema financiero y arruinar a quienes ahorraron.
- Ayudan a incorporar nuevos clientes a los servicios financieros. Los burós mostrarán que un alto porcentaje de la población no tiene deudas en el sistema financiero o las tiene y las paga y aún puede sin riesgo razonable endeudarse algo más si se le ofrecen novedosos tipos de crédito.
- Facilitan que el crédito llegue a los pobres. Esto lo ha probado la comparación del crecimiento de las microfinanzas antes y después del establecimiento de burós de crédito en países vecinos al nuestro y de condiciones similares a las nuestras. El buró de crédito les da la oportunidad de establecer un record crediticio a las personas que normalmente no tienen acceso a las fuentes tradicionales de crédito. Esto es particularmente ventajoso para las personas de bajos recursos que no tienen garantías suficientes y ahora con su record crediticio pueden ser consideradas como sujetos de créditos por las instituciones financieras.
- Reducen los costos de las transacciones y de las tasas de interés. Los reportes de crédito con más información de instituciones no reguladas y casas comerciales disminuyen el riesgo, mejoran la calidad de la cartera, bajan los costos transaccionales y reducen el tiempo de la concesión de préstamos.
- Transparencia. La información homogénea y de fácil transmisión induce hábitos de conducta transparente. Al poner las cartas sobre la mesa, la gente aprende a ser sincera en la información y prudente en sus finanzas. La transparencia es un elemento del mercado global contemporáneo, pues mejoran la cultura de pago, esto es, respeta la palabra empeñada, base de toda transacción social y mercantil.
- Facilitan la consecución de los objetivos del sistema financiero. Estos objetivos son servir mejor, ganar más dinero, contribuir al desarrollo, ayudar a la producción, mejorar la calidad de vida. Las cifras lo atestiguan.
Experiencias internacionales
Para ofrecer la oportunidad de crédito a los grupos con bajos ingresos, los organismos multilaterales y bilaterales de ayuda externa desarrollaron varios programas con donaciones, préstamos y acuerdos de asistencia técnica sin mayor impacto pero la inclusión de proyectos con pocos recursos destinados a la creación de burós de crédito han dado resultados sorprendentes para lograr el objetivo de ampliar servicios financieros a los pobres.
En experiencias próximas a nuestro país, los burós de crédito aumentaron el acceso al crédito, al incorporar a más clientes, a la par de motivar a las instituciones financieras a descubrir a buenos pagadores en grupos de clientes tradicionalmente no servidos.
El buró de información es un concepto muy amplio; así, en países desarrollados dicha industria está presente desde el siglo XIX, no es algo experimental.
Como muestra, en los Estados Unidos funciona hace 124 años; en Alemania, 80 años; en Colombia, 28 años; en Chile, 27 años; mercados más desarrollados donde los burós ofrecen una serie de productos y servicios.

